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Los 12 mejores whiskies del mundo de 2021

La gloria fermentada. Creados a partir de la mejor selección de granos de cereales y añejados en barricas de madera especializada, los mejores whiskies del mundo están valorados según la apreciación de no solo los mejores mixólogos, sino de la opinión de consumidores y su margen de ventas.

Los 12 mejores whiskies del mundo

Una bebida clásica, llena de carácter y hecha para ser disfrutaba sin productos agregados.

Un buen whisky se convierte en el protagonista de cualquier reunión, de fama innegable y que no puede faltar en ningún bar. Aquí los mejores:

1. Lephroaig Islay Single Malt Scotch Whisky

Encabezando el top, procedente de Escocia, se presenta este whisky envejecido durante 10 años en barrica de roble, que brinda la esencia y sabor a madera característica de la bebida.  Su origen es ligeramente incierto, pero se remonta a 1800.

Ganador de tres medallas en las respectivas competencias del 2019 San Francisco World Spirits Competition, Medalla de Oro, Jim Murray´s Whiskey Bible y Sip Awards California, obteniendo la medalla de Plata.

Es un whisky rústico, cuanto menos, si se habla de sabores. Tonos terrosos, picantes y a cebada malteada resaltan, siendo perfectamente equilibrados por toques de sal, turba, vainilla y miel.

El olfato aborda casi los mismos olores, afianzando la sensación de un buen whisky y realzando la validez de su añejado. Además, se percibe un aire marino, notas de iodo, algunas hierbas y el picor de la pimienta negra.

Esta combinación lo vuelve refrescante, ligeramente informal y abre el abanico para ser disfrutado en distintas ocasiones no necesariamente formales.

Sin embargo, es un whisky diseñado únicamente para los amantes de este tipo de bebidas, sin ser una buena bienvenida para aquellos que comienzan conocer este mundo.

2. Lagavulin 16 Islay Single Malt Scotch Whisky

Con una trayectoria de más de 200 años y proveniente de Islay, Escocia, es una bebida totalmente intensa, pero suave, debido al tiempo de añejado. Pasa 16 años mínimo en barricas de roble, adquiriendo toques ahumados sabor a turba y cierta sequedad que lo vuelven un producto completamente redondo.

Su color ambarino tiende a lo oscuro, más bien asemejándose a la miel.

En el paladar se detecta un equilibrio dulce-salado. Este whisky recuerda al mar por donde se le aprecie, con sabor a yodo, algas marinas, sal y toques de madera, rememora una vieja embarcación.

De acabado largo, persistente y soberbio, con alta presencia de turba, sal y algas marinas en el retrogusto.

Las contras de este whisky se basan en el olfato. Es altamente oloroso, lo que puede resultar molesto para algunos consumidores, además de ser sumamente fuerte, tanto al inicio como al final. Una bebida diseñada para los amantes del whisky con carácter.

3. Talisker 10 Single Malt Scotch Whisky

También de Escocia, es un whisky de malta puro proveniente de la isla Skye y ganador de la medalla de oro en la International Spirits Challenge de 2014.

Es un buen whisky para iniciarse en el mundo de los malteños escoceses, puesto que resulta suave tanto al gusto, como a la garganta.

Adquiere alta presencia de toques marinos debido a que su fabricación es en una isla, siendo que el salitre penetra las barricas. Su color tiende más hacia un amarillento casi rojizo, bastante brillante.

Un whisky que se disfruta solo debido a lo suave que es. Posee notas ahumadas de turba, y un toque picante a pimienta, el retrogusto presenta algunos toques ácidos de manzana y dulzura de las peras. Su embotellado apuesta a lo tradicional, sin gran ornamentación.

El final es largo y dividido en capas, comenzando con la ahumada, pasando a la especiada y terminando con un toque picante. Es bastante equilibrado de inicio a fin.

La única contrariedad que presenta esta variación es el invasivo sabor a mar, que no intenta ser para todo el mundo. Sin embargo una vez se le toma gusto, no se le pierde jamás.

4. Cardhu Gold Reserve Whisky Escocés

Perteneciente al orgullo escocés, se trata de una bebida ultra premium, de sabor y color intenso. Envejecido en barricas de roble tostado, el sabor de esta madera se hace muy presente por encima de los demás ingredientes.

Aun así, se acopla perfectamente en un equilibrio dulzón. En el paladar se pueden percibir notas a canela, tofe, manzana y chocolate amargo de clara presencia.

Su olor es bastante peculiar, como a galleta recién horneada. Genera un balance ligeramente contradictorio pero que se acopla de la mejor manera.

Se recomienda beber solo o acompañado de chocolate amargo, quesos o uvas.

Una desventaja, que más bien depende de los gustos, es que es un whisky muy suave para los amantes de los tragos más clásicos y de sabor netamente a madera, por lo que los sabores dulces pueden generar inconvenientes a los paladares más acostumbrados al whisky ligeramente salado y ahumado.

5. Johnnie Walker Green Whisky Escocés

Es envejecido durante un plazo de 15 años por producción y mezcla de 4 whiskies de la misma casa. Estas son dos de las características más importantes que lo ha llevado a ser ganador de doble medalla de oro bajo la categoría de Mejor Whisky Escocés en la San Francisco World Spirits Competition.

Lleva su nombre en honor a las hierbas con las que fue hecho.

Estas son muy presentes en la nariz, al igual que el humo de hierba, la pimienta, un toque de vainilla y sándalo. Tiene olores bien definidos y es libre de gluten.

Esto es importante para aquellas personas que tienen los azúcares contraindicados. Su botella es elegante y en comparación con otros de la misma casa, es de mayor calidad.

La única desventaja de ese whisky, ni siquiera es una desventaja real. Debido a su relación calidad-precio, deja el estándar muy alto para otros whiskys de supuesta mayor apreciación.

6. Talisker Storm Whisky Escocés

El ganador de la medalla de oro en el International Spirits Challenge de 2014, es un whisky nacido en Escocia y asemejado a un navío.

Se fabrica en un isla en la que la fuerte acción de viento arrastra residuos a sus barricas de roble americano, las cuales se ven enriquecidas de elementos marinos.

Para el paladar resulta espeso, marca territorio apenas probarlo y alarga el gusto. Los tonos a sal, metal y chicle, ahumado con sabor a leña, todos diferenciables entre cada trago.

El final es dulce, largo y de retrogusto a bayas frescas; la verdadera expresión de un whisky clásico.

La contrariedad de este whisky radica en su intensidad. Resulta un poco complicado reconocer los ingredientes no protagonistas de primera mano, por lo que para vivir una experiencia completa debe rebajarse con agua.

Para algunos, que no han conocido cómo beberlo correctamente, pierde la gracia.

7. Johnnie Walker Blue Whisky Escocés

Una mezcla lujosa. Esta marca presenta la mezcolanza de los whiskies más específicos de la misma, creando esta joya. En lo absoluto busca ser tradicional, pero sí una experiencia excéntrica y lujosa.

Para empezar, las barricas utilizadas pasan por un complejo proceso de selección, evitando así que cualquier madera envejezca el whisky.

Es un whisky netamente dulce. En el paladar tiene notas intensas a chocolate y miel, y otras menos perceptibles de algunas especias y florales.

La nariz solo mejora el proceso, resaltando y anticipando los sabores que se van a catar. Este whisky define el concepto de crear anticipación.

Perfecto para los iniciados en el mundo del whisky.

Entre los contras de este whisky, es que su precio es muy elevado, comparado con la competencia de su misma casa y otras.

Su sabor puede no ser el más ideal para un whisky. La mayor debilidad sería que dentro de su misma casa existen variantes de menor calidad que se le asemejan bastante.

8. The Dalmore 12

Imponente apenas verlo. Una vez fuera de la caja la primera impresión que da es que se trata de un whisky de malta de altísima calidad. Ese color oro rojizo y la imagen del alce impone a simple vista. Una botella perfecta para vestir un bar.

Es envejecido en barricas de roble americano ex bourbon, lo que brinda una increíble presencia en su proceso de añejado, envejeciendo inicialmente 9 años dentro, luego es dividido para ser madurado en barriles de vino de jerez.

A pesar del periodo, se considera que su calidad es mucho mayor para un whisky tan joven.

A la boca le brinda toques variados de cítrico concentrado, vino de jerez y tonos de vaina de vainilla. La nariz, por el contrario, realza un olor a chocolate y especias aromáticas. Finalmente, el retrogusto realza notas de café tostado y chocolate, ofreciendo una experiencia equilibrada.

Como contra se puede evaluar que para la calidad, se encuentra en una categoría muy baja, por lo que tiene a ser ofuscado por otros competidores que ofrecen un producto parecido solo por los años de añejamiento.

El trago, por otro lado, no es tan largo como de costumbre, lo que puede ser un inconveniente al dejar con ganas de “más.”

9. The Glenrothes Single 12

Su diseño es bastante elegante, busca combinar muy bien el efecto visual con el producto que presenta. Su color marrón oscuro con tendencia a oro se mezcla bien con la etiqueta, generando una sensación evolvente. Si se piensa como regalo es ideal, ya que se puede apreciar desde la caja.

Es madurado en barriles donde previamente se fermentó jerez.

Su sabor es ligero, suave, con notas de vainilla y cáscara de naranja muy presentes, otras notas que se pueden captar son plátano, melón y limón y memorias de canela.

En el olfato se puede percibir dulzor y un toque cítrico de lima con sencillez. Tiene un acabado largo pese a su suavidad, ofreciendo un trago completo a la vez.

Las desventajas de este whisky son dos muy claras. La primera, al no tener ningún tipo de colorante artificial, puede llegar a ensuciarse muy rápido el contenido. Además, su precio es muy alto valorado contra su competencia.

10. Cardhu 12 Años

Un whisky escocés que apuesta a lo clásico, ganador de medalla de oro en The Scotch Whisky Masters del año 2014. Su casa tiene un renombre de aproximadamente dos siglos, por lo que sus fórmulas han ido mejorando hasta ser lo que hoy se conoce.

Este whisky juega más con las sensaciones que con los sabores. Comienza con notas dulces, manteniéndose fresco en la lengua, pero al bajar resalta el ahumado y una presencia seca.

Su aroma es característico, fuerte a madera y malta por encima de todo. Y es de color oro muy brillante, lo que resulta llamativo.

Su presentación es bastante rústica, sin perder lo clásico. Al verla, da la impresión de que se trata de un buen y muy antiguo whisky.

La contrariedad se basa en lo clásico que resulta. Si se busca una nueva experiencia, este whisky no la brinda. Se resume a ser de alta calidad en su gama, nada más.

11. Johnnie Walker Gold

Creado para ocasiones especiales, siendo una mezcla de whiskies premium y reconocido como la mejor combinación porque se acoplan para crear un dulce equilibrio. 

Es ganador del Oro en la International Wine and Spirit Competition y San Francisco World Spirits 2014.

En el paladar equilibra los sabores dulces y ahumados, al igual que la madera contra ellos. Busca no ser invasivo sin perder la esencia de la bebida, pero además siendo delicado y suave.

Resalta la miel por encima de otros, pero también se puede denotar vainilla, frutos secos, pasas y manzanas, contrastado con los amargos del cereal y especias como la nuez moscada y canela.

El olfato invita a beberlo mediante los olores de tofe, caramelo, melocotón, vainilla y miel, sin olvidarse del humo de turba característico.

Como contra se desconoce la antigüedad del whisky, quizá como estrategia de mercadeo para posicionarse más alto gracias a la calidad.

12. Macallan Double Cask 12

Madurado en dos tipos de barrica, la primera, americana ex bourbon, y la segunda dedicada a vino de jerez europeo. Un producto por el que se puede apostar con los ojos cerrados. Su color es natural, de oro ligeramente oscuro pero brillante.

En paladar se presenta meloso, pero equilibrado con el ahumado y sabor seco. Esto se lo debe a su doble maduración, extrayendo lo más representable de cada una de las barricas. En la nariz el cítrico de la manzana se hace presente, con ligeros toques de vainilla, y pasas con caramelo.

Es una buena apuesta tanto para amantes conocedores, como para iniciados en el mundo de los whiskies. Pese a ser un whisky de edad mediana su calidad va por encima lo que lo vuelve costoso en comparación, pero es una inversión que vale la pena hacer.

Recomendaciones

Si es escocés, es buen whisky, definitivamente. Aunque es una bebida que no varía mucho en su concepción, no se puede decir que es para un solo tipo de persona. Aprender a apreciar el efecto que brinda la madera en la fermentación es el primer paso para valorar la alta calidad de estos whiskies.

Si lo que se busca es brindar formalidad al brindis, nada mejor que un buen whisky ¡Y salud!

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